“Poco a poco hila la vieja el copo”
“De mica en mica s’omple la pica” Dichos populares
Los refranes forman
parte de nuestras vidas y son un reflejo de la sabiduría universal. En
ocasiones no les prestamos atención aunque algunos de ellos se nos graban de
forma especial.
“De mica en mica
s’omple la pica” (poco a poco se llena la pila) es uno que tengo muy presente
porque apunta la idea de que obtenemos resultados gracias a la constancia de
pequeñas acciones aparentemente insignificantes. Me sirve para valorar las
pequeñas acciones diarias con la confianza de que con paciencia y perseverancia
se recorre el camino. Si miro hacía atrás en mi propia vida -u observo la gente
que tengo alrededor- veo como se han formado y han construido su patrimonio: intelectual, personal o material gracias a pequeños gestos diarios que supieron
valorar.
Y es que, como dice Goethe,
“el mejor de los hombres cuando hace algo, lo hace todo”. El secreto está en
entregarse a esa pequeña tarea diaria con ganas, con emoción, sabiendo que es
asequible para nosotros, que es una acción que podemos exigirnos y controlar.
Ello no requiere de un esfuerzo titánico: aunque paradójicamente lleva a
resultados que parecerían titánicos a cualquiera.





