domingo, 6 de septiembre de 2015

EL VALOR DE LA PERSEVERANCIA

“Poco a poco hila la vieja el copo”
“De mica en mica s’omple la pica” Dichos populares

Los refranes forman parte de nuestras vidas y son un reflejo de la sabiduría universal. En ocasiones no les prestamos atención aunque algunos de ellos se nos graban de forma especial.

“De mica en mica s’omple la pica” (poco a poco se llena la pila) es uno que tengo muy presente porque apunta la idea de que obtenemos resultados gracias a la constancia de pequeñas acciones aparentemente insignificantes. Me sirve para valorar las pequeñas acciones diarias con la confianza de que con paciencia y perseverancia se recorre el camino. Si miro hacía atrás en mi propia vida -u observo la gente que tengo alrededor- veo como se han formado y han construido su patrimonio: intelectual, personal o material gracias a pequeños gestos diarios que supieron valorar.

Y es que, como dice Goethe, “el mejor de los hombres cuando hace algo, lo hace todo”. El secreto está en entregarse a esa pequeña tarea diaria con ganas, con emoción, sabiendo que es asequible para nosotros, que es una acción que podemos exigirnos y controlar. Ello no requiere de un esfuerzo titánico: aunque paradójicamente lleva a resultados que parecerían titánicos a cualquiera.

domingo, 28 de junio de 2015

SI QUIERES SER FELIZ... SÉ LIBRE, SÉ TÚ

"¿Aspiro yo acaso a la felicidad? !Yo aspiro a mi obra!" Friedrich Nietzsche.

Dudamos sobre muchas cosas pero todos parecemos coincidir en aspirar a la Felicidad. Y no deja de llamar la atención porque, aún siendo un lugar común, la felicidad es  un concepto vacío que cada cual vive e imagina "a su manera".

Interpreto que la felicidad es tan difusa, escurridiza, variada, confusa… como lo es nuestra propia naturaleza.  Nuestra indefinición como especie es nuestra grandeza pero también el origen de nuestras insatisfacciones.

Para nuestra parte biológica, bastaría con un poco de bienestar. Pero todos los adornos que nos ha proporcionado nuestra mente y nuestra cultura han disparado el campo de la felicidad hasta hacerlo parecer infinito. Queremos salud y dinero pero necesitamos amor, reconocimiento, poder, belleza… y si concretamos más: hay quien necesita tirarse en parapente, escribir un libro, tener tres hijos, entrar en Oxford, ser presidente de su país… y miles de cosas más. Agotador.

Este agotamiento tiene dos caras: el aspecto positivo es el que le ve J.A.Marina cuando dice que esto le permite a la inteligencia ser libre y creativa en su búsqueda. Pero, tampoco me parece descabellado interpretar que la idea de felicidad es el mejor resorte para la esclavitud. Al sistema parece interesarle que estés muy preocupado con ser feliz. ¿Cómo? Haciendo miles de actividades, comprando miles de cosas y haciéndote saber todo lo que te falta. Y es que siempre habrá alguien que tenga una vida más “cool” que la tuya ,y mientras tanto, no andas preocupado ni en ser más tú, ni más libre. Simplemente, todos infelices de diseño.

sábado, 13 de junio de 2015

A TU MANERA

“Los abismos más pequeños son los más difíciles de salvar” Friedrich Nietzsche.

Hoy quería defender el derecho de cada cual a su individualidad, a su diferencia, a su particularidad… pero en plena reflexión me he topado con la dificultad de que esa individualidad no sea más que un espejismo, o quizás, no.

El nacimiento del “yo” en la historia y en la literatura es algo que vino con la Modernidad. Curiosamente no siempre hemos sido reconocidos como individuos aunque ahora nos parezca de lo más normal e incluso nos hayamos vuelto todos muy individualistas. En otras épocas sólo importaba la colectividad, el grupo, el pueblo…

¿Qué valor puede aportar esa reivindicación de la individualidad?

Todos nos parecemos muchísimo, exageradamente mucho. ¿Alguien tiene un solo ojo, o tres, o una nariz de elefante, o unas orejas de burro? Somos tan, tan, tan parecidos… Y sin embargo nadie mira como yo, nadie escucha como yo, nadie siente como yo. Aunque el sistema se empeñe en enseñarme a mirar, a escuchar y a sentir según unos cánones estandarizados. El sistema se ha empeñado en enseñarnos a todos a escribir igual, pero sólo lo ha conseguido cuando nos ha sometido al teclado. La escritura manuscrita nos identifica, nos hace a cada uno distintos. Por eso la firma es la firma. A una misma escritura que pretende ser uniforme para todos, es inevitable que cada uno la marque con su personalidad. Así son las cosas.

lunes, 18 de mayo de 2015

¡DÍMELO HILANDO!

“Cuando llegue la inspiración,  que me pille trabajando” Pablo Picasso.


Juan José Hidalgo, creador y ex director de Globalia, es un hombre fantástico que con sólo dos años de escuela y estando de emigrante en Suiza, aprendió enseguida el valor de la seriedad y la puntualidad.

Desde pequeño soñaba con su propia empresa y no paraba de imaginar posibles negocios. Cuando compartía estas ideas con su madre -que le escuchaba pacientemente-, ésta siempre le respondía: “perfecto, pero dímelo hilando”.
Era la sabia invitación de una madre al esfuerzo y al trabajo. Y es que sabemos que los sueños sin esfuerzo, son sólo sueños.

Tendemos a pensar que la gente nace, o bien con unos talentos innatos milagrosos, o bien con una suerte desmesurada. Pero cuando uno coge la lupa y se pone a observar qué ha sucedido con esas personas, descubrimos sin ninguna duda, miles de horas de esfuerzo. Los investigadores han fijado la cifra en 10.000 horas de práctica.

No podemos negar los talentos innatos, pero una tierra fértil sin labrar, no dará nunca frutos. Ya lo dice el refrán: “La práctica hace al maestro”. 

sábado, 2 de mayo de 2015

LA NARRACIÓN DE TU PROPIA HISTORIA.

“Tu vida es tu historia. Tu historia es tu vida”. Jim Loehr


Aristóteles definió al ser humano como “animal racional”, con lo de animal ya nos situaba en el plano de la biología a la que pertenecemos y con lo de racional, vino a decir que, efectivamente, somos un producto de la razón. Quizás esto te parezca muy metafísico, pero llegar a comprenderlo, es tremendamente ilustrador.

El caso es que como todo lo racional, el material de construcción empleado para edificar al hombre son y siguen siendo las palabras.  Cualquier edificio lógico está hecho de palabras y  por lo tanto, de razones. Las palabras son, al fin y al cabo, la puerta de acceso a la realidad.

En realidad, Aristóteles dijo que el hombre era un "animal hablador"; pero los traductores le “traicionaron” y dieron únicamente la versión de “racional”. Es que la Palabra y la Razón tienen en griego el mismo nombre: Logos. Y su adjetivo significa igualmente “hablador” que “razonador”. Con la particularidad de que para un griego es evidentísimo que la razón viene de la palabra: no a la inversa. 

domingo, 19 de abril de 2015

SOY EL CAPITÁN DE MI DESTINO


“No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.” William Ernest Henley 



Éste es un fragmento del poema "Invictus". Nelson Mandela lo leía a diario durante sus años de encarcelamiento y le sirvió de apoyo para sentirse invencible a pesar de las circunstancias.

Supongo que hay vidas más lineales y predecibles que otras pero, en general, a casi todos nos han pasado cosas con las que no contábamos: problemas laborales, un divorcio, un despido, un cambio de residencia, una enfermedad, una pérdida, una mala relación con un hijo, el desplante de un amigo…

¿Qué podemos hacer ante la adversidad?
Las reacciones habituales son darle rienda suelta a las emociones negativas: pena, tristeza, ira, rabia, desconsuelo, agresividad, y… la peor de todas las sensaciones, la de impotencia: la sensación de no controlar tu destino y lo que te pasa en él.

Quizás podemos empezar reajustando algunas ideas falsas con las que nos movemos, por ejemplo, pensar que podemos controlarlo todo. 
Saber que eso no es así y aceptarlo de antemano, puede ser muy liberador. Cuando decimos que podemos crearnos nuestra vida, no quiere decir que la podamos diseñar a placer según nuestros múltiples deseos. 

sábado, 4 de abril de 2015

EL COACHING Y LA MAGIA DE LOS ENCUENTROS

“Tenemos que avivar siquiera una llamarada de aquella misteriosa fuerza magnética que existe entre alma y alma”. Stefan Zweig

El ser humano es el más complejo, frágil y poderoso de los seres que habitan sobre la tierra. Desde que nacemos, necesitamos estar acompañados en nuestro crecimiento personal por: padres, maestros, amigos, tutores, terapeutas, coaches,  ídolos…

No podemos desarrollarnos sin la ayuda de los otros: y el éxito de esas intervenciones depende en gran medida de la calidad de la relación afectiva que se establezca y del propio esfuerzo personal.

¿Por qué esa necesidad del otro para crecer, y sobre todo para sanar? Es curioso, porque en el fondo todo crecimiento y sanación sólo pueden producirse desde dentro; pero no podemos obviar los increíbles beneficios de hacerlo acompañado.

Stefan Zweig expresa muy poéticamente esa magia que sucede en los encuentros personales, en el diálogo, en el contacto afectivo, que por cierto, él reivindicaba especialmente para los médicos, pero que yo recojo también para maestros, coaches o terapeutas: “tenemos que avivar siquiera una llamarada de aquella misteriosa fuerza magnética que existe entre alma y alma”.