lunes, 7 de diciembre de 2015

EL PLACER DE SABOREAR LA VIDA

“El necio no sabrá apreciar ni el sabor de una flor ni el olor de una fruta”. R. Fontanarrosa.

Leí hace poco que “las abejas saben que sólo la miel proporciona a las larvas el gusto por la vida”, y la idea me hizo recordar que el placer es la principal causa/síntoma de una pasión.

La gratificación de la vida es el placer: para la inmensa mayoría de las cosas, al contado, y de menudencia en menudencia. Si no fuese por esa secuencia infinita de ínfimos placeres, no aprenderíamos nada: por eso es tan productivo el aprendizaje de un bebé, y tan improductivo el de un escolar.

Amélie Nothomb, una autora belga, cuenta -con excepcional ingenio- que ella nació a la edad de dos años y medio, el día que su abuela le proporcionó un chocolate blanco belga. Sólo al sentir ese placer comprendió que existía una justificación a tanto aburrimiento y le pareció claro que el cuerpo y el espíritu sirven para gozar.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

LA PASIÓN EN EL AMOR

Da más fuerza sentirse amado que saberse fuerte J.W.Goethe.

Las pasiones tienen mucho éxito y mis lectores me han pedido más.

Esta vez, mientras reflexionaba sobre ellas, no he podido evitar irme a las pasiones amorosas.

Alguna vez había escrito que tu pasión será tu amor. Y ahora pienso que tu amor tiene que ser apasionado. Cuando utilizo este término no hablo de amor posesivo, ni castrante, ni celoso, ni nada de eso que dé lugar a dar o recibir maltrato… ¡obviamente!

A lo largo de la historia, las sociedades han promocionado distintas maneras de entender el amor: porque no se refieren a lo mismo el “amor cortés”, “el amor barroco”, “el amor ilustrado” o el del Romanticismo.  

En la sociedad actual, fofa e insulsa, calificada de  “Modernidad líquida” por el sociólogo Zygmunt Bauman,  se ha dejado de promocionar el amor pasional. Ahora se lleva algo muy aséptico que nos proporciona ciertos placeres y que no nos da muchos problemas. Sé que no puedo generalizar, pero vemos con muy buenos ojos la idea de los amigos con derecho a roce. No es que me parezca moralmente mal, ni que no le vea sus ventajas, ni mucho menos. Simplemente es que al lado de un amor de verdad, ese tipo de relaciones me parecen un solemne aburrimiento, por su baja intensidad. Eso sí, así te aseguras que no habrá tormento, que no habrá pasión, que no sufrirás.

viernes, 6 de noviembre de 2015

EL TORMENTO Y EL ÉXTASIS: QUIEN TIENE UNA PASIÓN, TIENE UN DESTINO

“Mira como cada una de tus virtudes codicia lo más alto de todo: quiere tu espíritu íntegro, para que éste sea su heraldo, quiere toda tu fuerza en la cólera, en el odio y en el amor”  F.Nietzsche



Animada por un amigo, sigo hablando de pasiones: es que en ellas está realmente la clave para vivir intensamente; bueno para vivir sin más. El secreto reside en estar conectado con ellas, en no ocultarlas, apartarlas o silenciarlas, cosa que parece que hacemos con muchísima frecuencia, sino en darles rienda suelta sin entrar en grandes reflexiones.

Las pasiones florecen cuando dejas que tu brújula interior tome el mando, cuando permites que tu sello personal se despliegue, cuando dejas que tu diferencia aflore y se potencie. Si te entregas a ellas, todo fluye de una manera más sencilla. Y digo sencilla, no por fácil, no porque esté exenta de dificultades sino porque sentirás que para ti es la única manera de estar en el mundo: y eso es un gran regalo.

El título del post me lo ha inspirado ese clásico del cine sobre Miguel Ángel “El tormento y el éxtasis”. La película se centra en las emociones, sentimientos, alegrías y tormentos que vivió el artista mientras pintaba los frescos de la capilla Sixtina; y es un claro ejemplo de lo que significa permitirse ser uno mismo guiado por su propio sello.

miércoles, 21 de octubre de 2015

ÉXTASIS Y PASIONES

"A pesar de todo, la vida es bella". Goethe

En la película “El secreto de sus ojos” pudieron atrapar al asesino siguiendo el hilo de sus aficiones porque “uno puede cambiar de casa, de coche, de ropa, de marido/mujer, de partido político, de país... pero uno no puede cambiar de pasiones”.

Es así́ de sencillo: si hay algo que nos delata y habla por nosotros, son nuestras aficiones y nuestras pasiones, porque en ellas está nuestra verdadera esencia y sólo ellas nos hacen latir y conectar profundamente con la vida.

Lo que realmente deseamos es sentir algo profundamente: queremos vivir enamorados, emocionados y, a poder ser, entusiasmados (poseídos por los dioses).

Es obvio que buscamos eso: necesitamos dioses, amantes, drogas, ideas por las que vivir o morir, personas a las que entregarnos, causas dignas por las que luchar; y si no las tenemos, nos las inventamos.

domingo, 4 de octubre de 2015

ID A ALGÚN SITIO QUE SEA DIFÍCIL LLEGAR

Id a algún sitio que sea difícil llegar”. Esto es lo que recomendaba el escritor David Foster Wallance a todo aquel que quisiera dedicarse al noble oficio de escribir.  


Es un reto muy inspirador para un novelista pero también para cualquier persona que quiera disfrutar intensamente de su vida. Hay caminos fáciles pero no te llevan muy lejos ni muy alto. Además todos tenemos la experiencia de que permanecer en la comodidad inmediata nos suele traer muchos problemas.

¿Qué nos proporciona la dificultad? Nos ofrece desafíos, retos, estimula nuestra curiosidad, nuestra imaginación, nos pone a prueba, incentiva la acción, nos obliga a medirnos las fuerzas, nos empuja a la superación e incluso a algunos les inspira  al heroísmo.

Hacer sólo aquello que uno es capaz, nos lleva a la monotonía, a la rutina,  al aburrimiento, al tedio, a la complacencia y al estancamiento. Sabemos que quien se mantiene en su zona de confort y no sigue aprendiendo cosas nuevas en su vida o en su profesión ni siquiera es capaz de mantener su nivel porque inevitablemente irá para atrás. Quien no se mueve no sólo no adelanta sino que retrocede.

lunes, 21 de septiembre de 2015

NO TE RINDAS, LO MEJOR ESTÁ POR VENIR


Esto es lo que se podía leer este verano en las servilletas de papel de todos los bares de un pueblo costero de Cantabria y sinceramente: ¡te animaba el día!

Al leerlo, mi corazón se alegraba y sin darme cuenta se disparaba mi imaginación y  mis ganas de acción. Segundos después, mi mente -que siempre es un poco más lenta- me hacía saber que las posibilidades de que eso fuera verdad, eran muy pocas: porque aspirar a lo mejor cuando has pasado el ecuador de tu vida no parece razonable.

Y entonces, como siempre, me puse a reflexionar.
¿Por qué necesitamos oír esas cosas?, ¿por qué nos gusta oírlas?, ¿por qué deseamos creerlas?, ¿por qué nuestros corazones reaccionan tan positivamente a ellas aunque nuestra mente no esté muy convencida?

Pues porque somos humanos , seres esencialmente emocionales, y porque mantener una mirada poética y optimista de la realidad es lo único que puede transformar el sentido de lo que nos pasa y elevar nuestro ánimo.

No sé si parece razonable creerlo, pero sí parece inteligente dejarse seducir por una idea así: porque nos recuerda que hay que seguir luchando y que podemos transformar el sentido de aquellas cosas que nos suceden.

domingo, 6 de septiembre de 2015

EL VALOR DE LA PERSEVERANCIA

“Poco a poco hila la vieja el copo”
“De mica en mica s’omple la pica” Dichos populares

Los refranes forman parte de nuestras vidas y son un reflejo de la sabiduría universal. En ocasiones no les prestamos atención aunque algunos de ellos se nos graban de forma especial.

“De mica en mica s’omple la pica” (poco a poco se llena la pila) es uno que tengo muy presente porque apunta la idea de que obtenemos resultados gracias a la constancia de pequeñas acciones aparentemente insignificantes. Me sirve para valorar las pequeñas acciones diarias con la confianza de que con paciencia y perseverancia se recorre el camino. Si miro hacía atrás en mi propia vida -u observo la gente que tengo alrededor- veo como se han formado y han construido su patrimonio: intelectual, personal o material gracias a pequeños gestos diarios que supieron valorar.

Y es que, como dice Goethe, “el mejor de los hombres cuando hace algo, lo hace todo”. El secreto está en entregarse a esa pequeña tarea diaria con ganas, con emoción, sabiendo que es asequible para nosotros, que es una acción que podemos exigirnos y controlar. Ello no requiere de un esfuerzo titánico: aunque paradójicamente lleva a resultados que parecerían titánicos a cualquiera.