viernes, 9 de diciembre de 2016

LA LECTURA CURA.

«Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros.» Jorge Luis Borges

A partir de un programa de la televisión francesa, en el que distintas personalidades del mundo de la cultura hablaban de los libros que habían marcado sus trayectorias, he estado reflexionando sobre cómo y por qué la lectura puede cambiar nuestras vidas. Escucharlos ha sido muy gratificante y me ha permitido recoger una gran diversidad de argumentos.

La impresión general es que a todos nos llega en algún momento el libro que necesitamos, casi como algo mágico. (A los que apreciamos la lectura, se entiende). Caen en nuestras manos esas historias o esas ideas que nos marcan profundamente, a veces tanto como para cambiar una vida.

Cada uno de nosotros haría énfasis en aspectos concretos, e incluso a muchos les resulta muy difícil escoger un solo libro como punto de inflexión en sus vidas, pero en cualquier caso, me di cuenta de que esta pregunta podría ser un gran ejercicio para ese autoconocimiento tan anhelado y necesario: ¿Qué libro o libros han sido importantes en tu vida?¿Por qué? Tómate tu tiempo para responderte e intenta analizar cuál fue el verdadero impacto y cómo conectó esa experiencia contigo.

Las respuestas son tan singulares como lo somos nosotros: porque con un libro podemos evadirnos, viajar por el mundo sin necesidad de movernos del sillón, satisfacer la curiosidad sobre vidas ajenas, vernos reflejados en algún personaje, leer una frase que nos invite a tomar una decisión, saber que no estamos solos en nuestra sensibilidad, entender mejor la realidad (gracias a la ficción), acceder al conocimiento, experimentar la experiencia estética: el puro placer de recrearse en la musicalidad de una frase, de un argumento o de una sola palabra, descubrir la magia, aprender a pensar, crear nuevos mundo, amar el arte, darte el impulso para ser escritor, acceder a otras culturas (…) y tantas otras experiencias.

Creo que de este ejercicio surge con gran nitidez el trazo grueso de tu personalidad y de tu individualidad. Ésa que nos debería ser muy familiar y que -sin embargo- es tarea de toda una vida: “llegar a ser lo que somos” y para ello, parece necesario que nos lo repitamos una y mil veces.

Respecto al impacto que nos produzcan los libros, cualquier respuesta es válida: uno puede leer para divertirse, evadirse o aprender… pero debo reconocer que me sedujo esta frase de Flaubert: “No leáis, como leen los niños, para divertiros, ni como leen los ambiciosos, para instruiros. No. Leed para vivir. Cread para vuestra alma una atmósfera intelectual compuesta por la emanación de todos los grandes espíritus. Y os recomiendo en primer lugar a Montaigne. Leedlo de principio a fin y, cuando hayáis acabado, volved a empezar.”

Sí, es que deberíamos leer para vivir mejor. Lo que importa siempre es la vida, tu vida y vivirla a tu manera. Y la lectura puede amplificarla, puede darle más matices, más sabores, más texturas a tu realidad. En función de la intensidad y de los libros que se lean, uno puede realmente convivir con los personajes de ficción e incluso ver el mundo a través de la mirada de otros autores. Sus visiones te abren horizontes, te enriquecen y cuando haces como dice Flaubert y lees para vivir, los libros te pueden hacer vivir más intensamente, que es lo que todos queremos.

Es muy difícil que en la vida te encuentres un Quijote, una Ana Karenina, un Romeo, una Julieta, un Julio César, una Cleopatra, una Madame Bovary, o que puedas dialogar con personajes de la lucidez de Simone de Beauvoir o de Stefan Zweig para expresar sus ideas y seducirte con ellas. En la vida no, pero sí en los libros. Y cuando entras en diálogo con autores, personajes, ideas o sensaciones que conectan contigo, éstas transforman tu vida de la misma manera que te transforma una amistad, un amor o cualquier persona a la que dejas entrar en tu vida. Los libros tienen el poder mágico de ser capaces de transformarte. Por eso, en los momentos más oscuros de la historia se han quemado  y se han prohibido. Los libros transforman, la lectura cura.

IDEAS PARA RECORDAR:

“…me veo incapaz de imaginar un mundo sin libros” Borges
Los libros pueden conectar con tu esencia de una manera muy profunda.
Haz el ejercicio de autoconocimiento: ¿Qué libro/s ha/n influido en tu vida? ¿Por qué?
Nos conviene tener presente esta respuesta para llegar a ser lo que somos, y para ello, nos lo debemos repetir a menudo.
Lee para lo que quieras, pero sobre todo, para vivir mejor. Deja que los grandes autores entren en tu vida.
Los libros transforman, la lectura cura.

Foto: MarCruz. Bookshop in Bristol