domingo, 2 de abril de 2017

CREA TU MARCA SIN DEJARTE MARCAR

“Grandes sectores del mercado son territorio de una marca, que tiene bien marcadas a sus reses, para que no se le pierdan”. M. Arnal

Escuchaba hace poco a un experto en Marketing y hablaba de la importancia de crearse una marca -no sólo en torno a un producto- sino también en torno a una persona.

Decía cosas con mucha lógica y otras que espantaban un poco. Entre estas últimas está la idea de que el producto es lo de menos, que lo importante es crear una buena imagen alrededor de él. Por supuesto que estoy a favor de la publicidad como medio para darse a conocer y si esta publicidad se puede hacer con arte, elegancia, gancho y bien pensada, muchísimo mejor. ¿Pero se deben gastar más esfuerzos y energías en la publicidad que en el producto? ¿Se puede desvirtuar hasta tal punto el producto que se permita descaradamente el engaño?

Los productos no son de mi interés, pero las personas sí; y utilizamos las mismas estrategias para construirnos a nosotros mismos, para convertirnos en una marca, dando una determinada imagen. Las mismas estrategias que para construir la imagen de un producto.

En Marketing se habla de marca y producto; en psicología podríamos hablar de Persona y Personalidad; desde la filosofía hablaríamos de Ser y Parecer; y desde la fenomenología,  de Aparecer, Parecer y Aparentar.

La personalidad sería la forma en que se manifiesta espontáneamente tu persona, lo que realmente eres. Por lo general, inconscientemente: sin ser conscius, es decir, conocedor de cómo te perciben los demás o de cómo les caes. Algunos confunden el aparecer (salir afuera espontáneamente la persona) con el aparentar.

Mucha gente en vez de aparecer tal como es, se dedica a aparentar; y eso es así, porque se parte de la idea de que hay que ser de una determinada manera; y ahí empieza el teatro, más concretamente, la tragedia. El empeño por “marcar territorio” igual que los perros. En nuestro caso, se trata de territorio conceptual, estético, social...

Lo realmente importante es SER, y ahí han de ir dirigidos todos los esfuerzos. Pero hay que hacer también un esfuerzo añadido, que es el de rehuir el aparentar, porque eso desfigura el ser y siempre tiene un alto precio para la vida.

Está bien ser consciente de tu Ser y está muy bien que cuides el cómo aparece ante los demás; y está genial que intentemos construirnos, hacernos mejores creando una “marca”, una imagen de lo que somos y queremos ser. Pero tenemos que andarnos con ojo porque muchas veces se pone tanto esfuerzo en el aparentar y en utilizar símbolos que los demás reconocen que conseguimos exactamente el efecto contrario, no creamos marca sino que nos dejamos marcar por otros como las reses.

Andamos todos a la desesperada comprando identidad: el móvil que me hará sentir más hipster, el viaje a Islandia que me dará un toque más interesante,   el jersey que me hará sentir cool, el coche que me dará prestigio, las ideas políticas que me darán acceso a más contactos, y así hasta el infinito… todo escogido en función de su “productividad”  en imagen.

Pero actuando así, curiosamente, , lo único que hacemos es demostrar que no tenemos marca personal y es que la "marca" rarísimamente es propia, de uno mismo. Casi toda "marca" es la señal de tu propietario. Dime cuál es tu marca, y te diré quién se apoderó de ti... y te marcó con su hierro (y actualmente, también con su yerro).

No es fácil crear “marca” propia: el secreto está en que haya los menos intermediarios posibles entre tu ser y tu aparecer. Si te focalizas en el aparentar tendrás marca, sí, pero la de otro.

IDEAS PARA RECORDAR:

En Marketing hablamos de marca y producto. En Filosofía de ser y parecer. En Fenomenología de aparecer, parecer y aparentar.
No confundas el aparecer con el aparentar.
Lo que importa es el SER y no rehuir el que éste aparezca tal cual es.
Cuando nos focalizamos en APARENTAR con símbolos comunes, no creamos marca sino que nos estamos dejando marcar como las reses: “dime cuál es tu marca y te diré quién se apoderó de ti”.
Crea tu marca propia dejando que brille tu ser y aparezca en todo su esplendor: tienes que parecer lo que eres pero sin aparentar.

Foto: MarCruzCoach. Altona. Hamburg.