sábado, 14 de enero de 2017

ATRÉVETE A HACER ALGO DIFERENTE

"Es divertido hacer algo diferente cada año, ... es interesante ponerse a prueba a uno mismo." Andy García.

Hacer algo diferente puede ser muy refrescante y gratificante. Casi todos tenemos tendencia a vivir en nuestro “monotema”, es decir, con el piloto automático de nuestro trabajo, nuestras obligaciones y nuestros hobbies habituales. Pocas veces exploramos en territorios desconocidos.

¿Cuál puede ser ese territorio? Cualquiera que no te sea familiar. Desde ir a bailar, colaborar un fin de semana con una ONG, leer libros de diferente temática, hacer un curso de cocina o de jardinería, jugar a cartas… realmente cualquier actividad que te haga colocar en una posición diferente a la habitual.

Dicen los expertos que hacer algo distinto mejora nuestra salud física y mental e incluso que alarga la vida. Me encanta que lo digan los científicos, pero en general, me gusta experimentar por mí misma.

En mi caso, la actividad distinta ha sido probar la pintura al óleo. Nunca se me dio bien dibujar, ni siquiera me gustaba colorear de pequeña. Los museos, sólo me gustan si me los explican bien. Así que definitivamente la pintura era ese lugar muy ajeno a mí. Ajeno, pero con cierto interés, porque siempre me ha fascinado el arte aunque desde una perspectiva más filosófica.

domingo, 8 de enero de 2017

LA MÚSICA CURA

“Sin música la vida sería un gran error”. Nietzsche

Hacía tiempo que quería hablar de Música, pero me alegro de hacerlo ahora tras haber conocido la historia de James Rhodes, ese gran pianista, un tanto tarado (con motivos), mal hablado (se lo he perdonado) y que está ayudando a popularizar lo que conocemos como Música Clásica y que a él le gusta llamar “Inner Music”. “Inner” por interior pero también por portadora de un gran secreto, por inteligente, válida, más profunda.

Sabemos que la música es la más excelsa de todas las artes, la más mística, la más profunda, la más emocional, quizás también por ello, la más universal, la más extraordinaria. Universal  porque su lenguaje lo comprendemos todos -independientemente de la lengua que hablemos- y universal también porque es capaz de contener dentro de sí todo el universo.

A J.Rhodes, Bach le salvó la vida, literalmente, dice él. Le creo. Bach es mi músico favorito. Esta música sublime es una extraordinaria herramienta para mirarnos dentro (la mirada interior), para descubrir y conectar las grandes emociones de la vida, con todo su misterio.

Bach, Mozart, Beethoven… han creado ese lugar mágico donde los sueños, la fantasía y la realidad se funden. Ellos lo lograron, fueron capaces de expresar lo sublime, de acercarse a Dios, de crear algo inmortal.

martes, 3 de enero de 2017

LA CONQUISTA DE UNO MISMO

"La sabiduría consiste en saber quién eres y, al mismo tiempo, decidir quién quieres ser". M.M.Cruz

Haciendo un poco de retrospectiva me parece evidente que el tema recurrente de todos mis posts es: la conquista de uno mismo. Lo había dicho con diferentes expresiones y como solución a diferentes conflictos, pero esta expresión extraída del pensamiento de Carl Jung me parece gloriosa. “La conquista del sí mismo”. No tenemos nada mejor que hacer, es lo único que podemos y debemos hacer.

Magnífica la idea de la conquista, porque en ella hay implícito un trabajo, un esfuerzo, una estrategia y, al mismo tiempo, incluye el deseo por aquello que quieres hacer tuyo. Tienes que desearte y tienes que ponerte a trabajar para conquistarte. Debes autoseducirte.

Y luego viene la segunda parte, el "sí mismo”, que para seguir con la terminología de Jung, implica la superación del Yo. Ser uno mismo, es ir más allá de tu ego, ir más allá de tu yo consciente… es permitirle a tu esencia que se despliegue en su máxima dimensión.

viernes, 16 de diciembre de 2016

CAOS-ORDEN-CAOS

"Todo espíritu creador cae infaliblemente en lucha con su demonio, y esa lucha es siempre épica, ardorosa y magnífica" Stefan Zweig.

A raíz del post de “la cultura, cura” se me ocurrieron otros títulos manteniendo la rima: “la locura, cura”, la lectura, cura” o “la pintura, cura”.
Honestamente no pretendo curarme ni curar a nadie de nada, entre otras cosas porque no me gusta considerarme ni considerar a los demás, enfermos. Debería ser la obligación de cualquier terapeuta, ser capaz de ver a su cliente como alguien sano, es el primer paso para su curación, pero éste es otro tema.

En realidad, enumero –a partir de esos títulos- una serie de circunstancias (la lectura, el teatro, la música, la pintura…) que nos pueden llevar a la buena vida, y con ella, a una buena salud. La Cultura y el Arte tienen exactamente esas dosis de lo que necesitamos para vivir muy bien. La regla de oro del teatro -para Albert Boadella- seguiría el siguiente esquema: caos-orden-caos.

Y lo explico: el artista siente una emoción de una forma muy caótica, es la fuerza dinámica del caos que empuja hacia la creación, pero esa energía es amorfa, incomprensible y estéril si no somos capaces de pasarla por el filtro de las reglas, la técnica, el orden, la secuenciación. Sólo cuando hemos domeñado la emoción pasada por el filtro del rigor y de la razón puede llegar al público, de nuevo, en forma de emoción y de caos, sin que el público se percate de los mecanismos que se han hecho para poder transmitirles lo que pretendíamos.

viernes, 9 de diciembre de 2016

LA LECTURA CURA.

«Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros.» Jorge Luis Borges

A partir de un programa de la televisión francesa, en el que distintas personalidades del mundo de la cultura hablaban de los libros que habían marcado sus trayectorias, he estado reflexionando sobre cómo y por qué la lectura puede cambiar nuestras vidas. Escucharlos ha sido muy gratificante y me ha permitido recoger una gran diversidad de argumentos.

La impresión general es que a todos nos llega en algún momento el libro que necesitamos, casi como algo mágico. (A los que apreciamos la lectura, se entiende). Caen en nuestras manos esas historias o esas ideas que nos marcan profundamente, a veces tanto como para cambiar una vida.

Cada uno de nosotros haría énfasis en aspectos concretos, e incluso a muchos les resulta muy difícil escoger un solo libro como punto de inflexión en sus vidas, pero en cualquier caso, me di cuenta de que esta pregunta podría ser un gran ejercicio para ese autoconocimiento tan anhelado y necesario: ¿Qué libro o libros han sido importantes en tu vida?¿Por qué? Tómate tu tiempo para responderte e intenta analizar cuál fue el verdadero impacto y cómo conectó esa experiencia contigo.

Las respuestas son tan singulares como lo somos nosotros: porque con un libro podemos evadirnos, viajar por el mundo sin necesidad de movernos del sillón, satisfacer la curiosidad sobre vidas ajenas, vernos reflejados en algún personaje, leer una frase que nos invite a tomar una decisión, saber que no estamos solos en nuestra sensibilidad, entender mejor la realidad (gracias a la ficción), acceder al conocimiento, experimentar la experiencia estética: el puro placer de recrearse en la musicalidad de una frase, de un argumento o de una sola palabra, descubrir la magia, aprender a pensar, crear nuevos mundo, amar el arte, darte el impulso para ser escritor, acceder a otras culturas (…) y tantas otras experiencias.

Creo que de este ejercicio surge con gran nitidez el trazo grueso de tu personalidad y de tu individualidad. Ésa que nos debería ser muy familiar y que -sin embargo- es tarea de toda una vida: “llegar a ser lo que somos” y para ello, parece necesario que nos lo repitamos una y mil veces.

sábado, 26 de noviembre de 2016

¿LA PÍLDORA ROJA O LA AZUL?

"La vida es dura, pero es mucho más dura cuando eres estúpido." John Wayne.

En “Matrix”, el protagonista debe elegir: ¿la pastilla roja o la azul? Y la mayoría cuando vimos la película nos hicimos la misma pregunta: 

¿Qué es mejor: seguir engañados, inconscientes pero relativamente felices o tener acceso a la verdadera realidad y perder la inocencia, y  con ella, parte de la felicidad?

 Por deformación profesional, pensé enseguida en el Mito de la Caverna de Platón. Los esclavos vivían pensando que las sombras eran la auténtica realidad, sólo el esclavo liberado (que pudo salir fuera de la caverna) tuvo acceso a la Verdad.  En mi época de estudiante de Filosofía estaba literalmente obsesionada por acceder a la Verdad, así que hubiese optado por la pastilla roja sin dudarlo un segundo.

¿Qué me sucede ahora? Pues quizás que he leído demasiada filosofía, y que soy hija de la postmodernidad: ya no creo en decisiones entre el rojo y el azul. Y mucho menos en una única Verdad que lo explique todo. Así que ahora me cuesta hacerme una pregunta que simplifica tanto la vida.

Tampoco he caído en el relativismo, ni pienso que cualquier idea puede sostenerse con un simple argumento. Aunque lo que afirmo en el párrafo anterior parezca contradecirlo. Pero no, aunque los demás no me entiendan, yo sí que me entiendo (o eso creo) y eso es lo que realmente importa.

sábado, 12 de noviembre de 2016

CUESTIÓN DE CONFIANZA

"La vida va de confianza: de darla y de merecerla".  M.M.Cruz

Si como dice Gandhi tenemos que ser  el cambio que queremos ver en el mundo, no estaría mal empezar por que cada uno de nosotros fuésemos fiables, es decir, dignos de la confianza de los demás e igualmente que nos mantuviésemos fieles a aquellos que han demostrado su dignidad. Es un lema sencillo que podría cambiar el mundo. “Sé fiel y fiable”. Si esto se convirtiera en un imperativo categórico kantiano, el mundo daría un giro de ciento ochenta grado, porque en el fondo, e insisto, la vida va de confianza: de darla y de merecerla.

La fe (que es lo mismo que confianza, palabra derivada de fides) es una palabra que asociamos a la religión, quizás porque uno no pueda imaginar mayor confianza que la creencia en un Dios: un ser sobrenatural y omnipotente al que no vemos ni oímos directamente. Al menos, la mayoría.

No obstante, fe le ponemos a muchas cuestiones, aunque no seamos conscientes de ello. Toda nuestra vida está repleta de actos que implican una enorme confianza en muchas cosas que ni vemos ni comprobamos por nosotros mismos: los hechos históricos, los resultados científicos, la última moda pedagógica,  la palabra de otra persona, los datos macroeconómicos…