sábado, 4 de marzo de 2017

AHORA CÓMO TE OLVIDO. WALTER RISO

"Si alguien duda de que te ama, no te ama". Walter Riso


El martes pasado tuve la ocasión de asistir a la presentación del nuevo libro de Walter Riso. “Ya te dejé, ahora cómo te olvido”. Una guía práctica para sacarse al ex de la cabeza y del corazón.

Sus ideas son excelentes: fruto siempre de su larguísima experiencia como psicólogo clínico, mucho sentido común y el más necesario de los sentidos, el del humor. La sala estaba llena de fans incondicionales del escritor, especialmente mujeres que aplaudían sus ideas, sus ironías y sus buenos consejos. Y es que el desamor es un gran tema que nos puede afectar a todos en algún momento de nuestra vida y para el cual no hay siempre comprensión ni apoyo social.

Walter analiza las posibles causas a tanto dolor y muchas veces encontramos creencias irracionales. Ideas como que el amor tiene que ser para toda la vida (que puede serlo), que sin el otro no somos nada, el otro es nuestra media naranja, el otro me completa, el otro es mi vida, lo es todo para mí, si tú me dices ven, lo dejo todo… Casi llegamos a la conclusión de que había que prohibir los boleros.

Es importante tener una idea más racional sobre el amor. Por supuesto, que tiene que haber un chispazo, un enamoramiento, un punto de locura; pero el amor es sobre todo una construcción social y personal que debe basarse en el respeto, la admiración y el compromiso. Los tres factores más importantes –dice Riso- son el Eros: la atracción sexual, la Filia: la amistad y el Ágape: el cuidado mutuo.

Por eso, basándonos en el Eros, en la atracción sexual, está claro que por biología todos seríamos polígamos: gustarnos, nos gustan muchos, pero como además somos animales sociales, espirituales, culturales… todo ese conjunto ha hecho que podamos ser monógamos por vocación, y desde esa perspectiva, cada pareja debe fijar cuál es su línea roja para la infidelidad.

En las rupturas siempre hay uno que sufre más y él nos aconseja hacer un análisis “post mortem” de la relación confeccionando una lista de todas las cosas buenas que te aportaba y otra con la lista de cosas perjudiciales o carencias. Muchas veces realizando este simple ejercicio con objetividad, uno se da cuenta de que con su pérdida (la de la ex pareja) te ha tocado la lotería; es más, no estaría mal indemnizar a la pobre nueva mujer por lo que le ha tocado. Sí, muchas veces las pérdidas hay que celebrarlas.

El libro analiza exhaustivamente todas las etapas por las que se pasa en el desamor y da consejos para cada una de ellas. A mí me gustaría resaltar un consejo que me pareció excelente para el desamor y para cualquier pena que tengamos que pasar en la vida. Se trata de tener un YO AUXILIAR, es decir, un amigo al que puedas acudir antes de hacer alguna tontería como llamar a tu ex, espiarle en el Facebook, liarte con cualquier otro para olvidar… en fin, tener un buen amigo al que acudir cuando estés triste o decaído. Los grandes amigos siempre nos salvan la vida.

Por supuesto, también lo hace la autoestima: tener un buen concepto de uno mismo, amarse a uno mismo, respetarse, valorarse, quererse tal y como uno es, es un gran antídoto contra el desamor y la pérdida. Ten siempre presente estas ideas básicas sobre el amor: “No te merece quien te lastima”, “no te merece quien no te quiere” y “si alguien duda de que te ama, no te ama”.  No olvides esto y pasa tu duelo, crea tu micro cosmos, enamórate de ti y celebra todo lo bueno de tu vida.

Pasé una tarde magnífica escuchando a Walter Riso, que además de saber dar buenos consejos fue capaz de marcar la diferencia con sus dotes de seducción y de comunicación. Es, sin duda, un gran conferenciante, un napolitano convencido y gran amante de la vida y de la pasta, ¡que para eso es italiano!

IDEAS PARA RECORDAR:
El libro de Walter Riso está lleno de buenos consejos para superar una ruptura amorosa.
Tenemos muchas ideas irracionales sobre el amor que conviene cambiar.
El amor se basa en el Eros (atracción sexual), Filia (amistad) y Ágape (cuidado mutuo).
El amor es una construcción social y personal: somos monógamos por vocación.
En ocasiones, con un análisis objetivo de lo sucedido, la pérdida hay que celebrarla.
Ten un YO AUXILIAR a mano en tu vida.
Ten siempre presente: “No te merece quien te lastima”, “no te merece quien no te quiere” y “si alguien duda de que te ama, no te ama”.
No olvides esto y pasa tu duelo, crea tu micro cosmos, enamórate de ti y celebra todo lo bueno de tu vida.

Foto: Luciana Riso