viernes, 17 de febrero de 2017

LUCHA Y VENCE A TU SABOTEADOR

“Ser realista es el camino más seguro para ser mediocre”.  J. Cameron                                                                                                             

Nosotros somos nuestro peor enemigo: concretamente una voz que tenemos interiorizada y que probablemente reside en el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro y a la que podemos llamar Crítico Interior, Censor, Saboteador…

De todas las voces y almas que residen dentro de nosotros, ésta es la más hábil, la más astuta, la más invalidante. Tiene el arte de hacerte creer que sus opiniones obsesivas, perfeccionistas y pesimistas son verdades universales. Se presenta como la voz realista, la del sentido común, la que te hace poner los pies en el suelo. Pero es una auténtica canalla, simplemente es una mentirosa asustada.

Me gusta lo que dice de ella Julia Cameron: “cuanto más espabiles tú, más lo hará ella”. Sí, tenemos que estar muy atentos porque es especialista en aparecer cuando tú más ilusionado estés con un proyecto. Además de todo, tiene el don del oportunismo.

Su lenguaje parece muy razonable porque te dice cosas que hasta podrían parecer sensatas tipo: “Ya es demasiado tarde para empezar a ser bueno en X”, “no hagas eso, harás el ridículo”,  “no vale la pena que te esfuerces”, “cómo se te ocurre soñar con esa posibilidad, tú no tienes talento”, “no eres tan  bueno como piensas”,“ tus ideas no son lo bastante buenas”, “no tienes coraje”, “ese sueño sólo lo consiguen unos pocos”,“ tú no te mereces eso”, “pierdes tu tiempo con tus utopías”…  y una larga lista de ideas fabricadas a tu medida para que no sueñes, no avances, no disfrutes en la creación de una vida interesante. Pero insisto: es una loca perfeccionista y aguafiestas especializada en atacar nuestra autoestima, nuestra motivación y nuestros sueños.

Cada uno tiene un saboteador a su medida, preparado justo para actuar donde más te duele y en lo que más te interesa. ¿Qué podemos hacer?

El primer paso importantísimo es ser consciente de él, reconocer cuándo está actuando en tu vida. El simple hecho de saber que es esta voz censora la que te está desanimando ya es un primer paso para luchar contra ella. Segundo paso: ponle nombre. Tercer paso: visualízala con alguna forma, peso, temperatura, volumen… en algún lugar de tu cuerpo o fuera de él, pero personalízala lo más posible para que la puedas manejar.

Para tener un mayor poder sobre ella, te recomiendo que la caricaturices, la ridiculices, la imagines con algún defecto o con una voz ridícula. No es mala idea que la dibujes o pongas una foto y a continuación, la taches.

Recuerda que ella viene siempre disfrazada como voz de la razón, de la sensatez y del sentido de realidad, pero tú debes desenmascararla y además tener presente que “ser realista es el camino más seguro para ser mediocre”.

¿Es siempre tan perversa esa voz censora? ¿Es inútil? Entonces, ¿por qué la tenemos? Ciertamente, todo existe por algo y todo tiene su lado positivo.

Los saboteadores son importantes: el objetivo no es deshacerse totalmente de ellos, sino conocerlos, saber cómo y cuándo actúan, escucharles pero no darles el mando de nuestra vida. Así que lo que hay que hacer es darles espacio, contar con ellos, saber quiénes son. Tu Saboteador dice mucho de ti, por aquello de que uno se busca enemigos a  su altura. De hecho, hasta se recomienda darles las gracias.  Yo, gracias a las exigencias de mi saboteador he tenido gratas experiencias en la vida: me ha impulsado y motivado al aprendizaje, a la curiosidad, a la formación, al descubrimiento de nuevos ámbitos por ese interés suyo en perfeccionarme. Aunque a veces se haya puesto muy pesado.

Pero él no puede coger el mando de tu vida, puede estar ahí pero debes mandar tú. Así que agradécele mucho los servicios prestados y dile que a partir de este momento tú asumes el riesgo a equivocarte, a fracasar, a no hacer las cosas perfectas, a permitirte hacer el ridículo, a mostrarte al mundo. Y eso, se puede hacer con grandes o pequeños gestos.

Tu Saboteador puede ser muy útil, pero es un juez que nunca está satisfecho. Escúchalo porque seguro que tiene algo interesante que aportar, pero no le dejes que tome el mando de tu vida. No te asuste “TOMARTE A TI MISMO MUY EN SERIO”.

Al final, se trata de ser muy disciplinado. Los monjes tibetanos cuando tenían un mal pensamiento, tenían que recorrer unas cuantas millas y ponerse debajo de un chorro de agua congelada, así una y otra vez… Pues algo parecido tenemos que hacer con nuestro discurso negativo y pesimista: luchar contra él disciplinadamente, y entrenarnos y entrenarnos y no cansarnos de pelear contra él.  Al final, siempre lo único que nos puede salvar es nuestra ATENCIÓN y nuestra DISCIPLINA. No hay que cansarse de estar atento para poder entrenar a nuestra alma para que sea más bella, más libre y más auténtica.

IDEAS PARA RECORDAR:
Nosotros somos nuestro peor enemigo.
A esa voz censora y juez la llamamos Saboteador.
El Saboteador se presenta como paradigma de la sensatez y es especialista en disfrazar sus obsesiones perfeccionistas de verdades universales.
Es muy astuto, hecho a tu medida y cuanto más espabiles tú, más lo hará él.
Personificarlo y visualizarlo puede ser un buen recurso para combatirlo.
No te asuste tomarte a ti mismo muy en serio.
Nos ayudarán la Atención y la Disciplina: no hay que cansarse de estar atento para poder entrenar nuestra alma para que sea más bella, más libre y más auténtica.
  
Foto: Mt.Santa Rita